Las lesiones psíquicas son lesiones propiamente tales y en tal sentido, el miedo constituye una de ellas porque representa una emoción perjudicial que moviliza al organismo a reaccionar ante situaciones amenazantes desencadenando acciones orgánicas como la pérdida de fluidez motriz, la elevada actividad de los reflejos neurovegetativos, la pérdida de las reacciones vitales adaptativas, etc.