InicioArtículos Legales IMPORTANCIA DE UNA BUENA DEFENSA RESPECTO DE VARIOS IMPUTADOS Y UN MISMO HECHO
IMPORTANCIA DE UNA BUENA DEFENSA RESPECTO DE VARIOS IMPUTADOS Y UN MISMO HECHO
IMPORTANCIA DE UNA BUENA DEFENSA RESPECTO DE VARIOS IMPUTADOS Y UN MISMO HECHO
En el último tiempo hemos conocidos por la prensa de varios accidentes culposos, susceptibles muchos de ellos de algún tipo de reproche penal respecto de los eventuales responsables de los mismos, como por ejemplo, en los accidentes mineros, en los accidentes por fugas de gases tóxicos y/o radiactivos, en las negligencias médicas, en los accidentes industriales y/o laborales y/o de la construcción, donde todavía, el común de la gente e incluso más, profesionales de distinto tipo y rango al interior de las empresas involucradas en esos hechos, aún son incapaces de distinguir y aquilatar la importancia de una buena defensa penal dentro del marco del nuevo sistema procesal penal.
En igual sentido, ni hablar del alcance de los efectos civiles de tipo patrimonial indemnizatorio que de esos sucesos se pueden derivar en el ámbito legal.
En efecto, la regla básica reconocida por nuestro ordenamiento jurídico vigente, es que todo imputado, siempre tiene derecho a ser defendido por un letrado desde la primera actuación del procedimiento dirigido en su contra.
Por otra parte, el imputado tendrá derecho a formular los planteamientos y alegaciones que considerare oportunos, así como a intervenir en todas las actuaciones judiciales y en las demás actuaciones del procedimiento, salvas las excepciones expresamente previstas en el Código Procesal Penal.
Asimismo, desde la primera actuación del procedimiento y hasta la completa ejecución de la sentencia que se dictare, el imputado tiene derecho a designar libremente a un defensor y si no lo hace, el juez, en cautela de sus garantías, debe nombrarle un defensor penal público.
En definitiva, el derecho a defenderse y a ser asistido por un defensor letrado, es indispensable para que las personas imputadas por un delito, tengan plena igualdad de oportunidades para la obtención de una decisión justa a fin de evitar que se generen situaciones de indefensión.
¿ Qué sucede entonces con la defensa de varios imputados en un mismo proceso respecto de un mismo hecho ?
¿ Qué sucede a modo de ejemplo en los casos de negligencia médica durante un mismo proceso, cuando son varios los médicos involucrados ?.
¿ Qué pasa si quién defiende y asiste a varios imputados, es un mismo equipo de abogados ?.
¿ Qué sucede si entre los varios médicos imputados en un mismo proceso, existen diferentes grados de participación de cada uno de ellos ?.
¿ Qué sucede si entre los varios imputados dentro de un mismo proceso, tienen diferencias incompatibles de cómo enfrentar el asunto?.
¿ Qué sucede si uno de los imputados en un mismo proceso, quiere contar su verdad ?.
¿ Qué sucede si todo lo anterior, se ve, se nota, se escucha y se graba en una audiencia ante el Juez de Garantía ?.
En principio, la defensa de varios imputados, puede ser asumida por un defensor común a condición de que las diversas posiciones que cada uno de ellos sustentare, no fueren incompatibles entre sí.
Pero si el Tribunal, de oficio, o a petición de alguna de las partes intervinientes, advierte una situación de incompatibilidad, la tiene que hacer presente a los afectados durante la misma audiencia y les otorgará un plazo para que la resuelvan o para que designen los defensores que se requirieren a fin de evitar la incompatibilidad de que se tratare.
Así y todo, una vez vencido el plazo sin que se haya resuelto esta incompatibilidad, o bien, no se hayan designado los defensores necesarios, el tribunal determinará quienes son los imputados que deben considerarse sin defensor y procederá a efectuar los nombramientos correspondientes.
Ahora bien, esta garantía de primer orden en favor de todos los imputados a quienes siempre se les presume inocente, no solamente es fundamental en el plano de la igualdad de armas en toda la dinámica penal, sino que también es atingente para los modos de organizar y estructurar productos y modalidades de defensa, toda vez que esta circunstancia constituye el presupuesto fundamental en que se debe sustentar siempre la defensa letrada que se haga de todos los imputados.
En consecuencia, muchas veces en el arduo fragor de la discusión en torno al tema de la delincuencia, el poder judicial, las leyes ad hoc entre otros tópicos de relevancia nacional, nos olvidamos de los derechos más elementales y obvios que se supone debemos conocer, exigir y en definitiva, aplicar, toda vez que precisamente van en nuestro propio beneficio dentro de nuestro giro habitual, que quizás en algún momento de nuestro quehacer diario, sin quererlo ni desearlo, debamos hacer uso de ellos y por ende, es mejor estar preparados antes de que sea muy tarde.